Desde techos sin reparar hasta viviendas abandonadas, casos judiciales en el norte de Texas revelan pérdidas millonarias. Algunas víctimas obtuvieron sentencias favorables, pero recuperar el dinero sigue siendo otra batalla.
SEAGOVILLE — Entregaron miles de dólares para reparar sus viviendas. Les prometieron materiales, trabajadores y fechas de entrega. Después comenzaron las excusas, las llamadas sin respuesta y, finalmente, el abandono de las obras.
Lo que parece una pesadilla doméstica se ha convertido en el centro de procesos penales y demandas civiles en el norte de Texas.
Los expedientes revelan algo especialmente preocupante: incluso cuando un contratista termina condenado a prisión, las víctimas pueden quedarse sin recuperar un solo dólar.
Pagó $40,000 y la construcción quedó abandonada
El 9 de octubre de 2026, Jeremy Jerod Zeno fue sentenciado a 30 años de prisión en el condado de Tarrant tras declararse culpable de robo relacionado con pérdidas superiores a $300,000.
Una de sus víctimas, Terry Stevenson, había pagado $40,000 para renovar una estructura destinada a vivienda. Según su testimonio, los trabajos apenas comenzaron antes de que Zeno dejara de comunicarse.
Otro afectado, Lee Robinson, perdió $35,000 en un proyecto de construcción en Alvarado.
El caso también alcanzó al sector del concreto. Selvin Rosa, de Universal Foundation Experts, en Dallas, realizó trabajos de cimentación para una vivienda en el condado de Hood y afirmó que nunca recibió el pago.
Una cuarta víctima, de la zona de Royse City y Rockwall, entregó $180,000.
¿Cuánto recuperaron? Según las entrevistas publicadas por FOX 4, los afectados no habían recuperado su dinero al momento de la sentencia.
Una empresa de techos y $500,000 en restitución
Otro caso llegó a los tribunales del condado de Collin.
El 5 de octubre de 2026, un juez dictó sentencia contra Rubinsky Roofing LLC y su propietario, Gilad Rubinsky, por 27 infracciones de la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas de Texas.
Cinco infracciones involucraban a consumidores de 65 años o más.
Según la demanda estatal, un propietario entregó más de $24,000 para reemplazar su techo, pero el trabajo nunca se realizó. Otro denunció que la compañía recibió un cheque del seguro por $10,000 y dejó el proyecto abandonado durante meses.
La sentencia impuso:
- $1,520,000 en sanciones civiles.
- $500,626.64 como depósito inicial obligatorio para restitución a consumidores.
- $53,440 en honorarios legales.
El fallo se produjo después de que los demandados no contestaran la demanda.
Sin embargo, existe una diferencia decisiva: la sentencia ordena establecer un fondo de restitución, pero los documentos disponibles no demuestran que ese dinero ya haya sido depositado o entregado a las víctimas.
Los consumidores afectados deberán presentar documentación para reclamar sus pérdidas siguiendo el procedimiento judicial.
El caso de un contratista de Terrell
Un caso directamente relacionado con el condado de Kaufman muestra que estas prácticas no son nuevas.
En marzo de 2022, Tommy Ray Williams, de Terrell, fue condenado a 15 años de prisión federal por conspiración para cometer fraude electrónico.
Su cómplice, Whitney Jane Law, recibió una sentencia de 18 meses.
Según el Departamento de Justicia, los acusados solicitaban pagos considerables para renovaciones. En ocasiones comenzaban demoliciones de pisos, paredes, tuberías y techos.
Después, las cuadrillas dejaban de presentarse.
Más de 15 propietarios y una empresa procesadora de pagos resultaron perjudicados, con pérdidas superiores a $800,000.
El tribunal ordenó una restitución conjunta de $820,900.
No obstante, la información pública examinada no confirma cuánto de esa cantidad efectivamente recibieron los afectados.
Más de 40 víctimas en seis condados
El 1 de septiembre de 2026, Christopher y Raquelle Judge fueron sentenciados por un esquema fraudulento relacionado con Judge DFW LLC.
La empresa ofrecía servicios de construcción, remodelación y diseño arquitectónico a precios atractivos.
Los fiscales documentaron más de 40 víctimas y por lo menos 24 proyectos, con pérdidas estimadas en $4.2 millones.
Christopher recibió 78 meses de prisión y Raquelle un mes.
Ambos fueron condenados a pagar $2,794,680.73 en restitución.
La cantidad representa una obligación judicial, no una confirmación de que las familias hayan recibido esos fondos.
Concreto, cercas y reparaciones: ¿dónde comienza el fraude?
Para propietarios de Seagoville y Crandall, los riesgos también pueden surgir al contratar entradas de concreto, cercas, patios, reparaciones de techos o ampliaciones.
Un anticipo no constituye automáticamente fraude. Hay contratistas legítimos que necesitan dinero inicial para materiales.
La diferencia puede estar en las pruebas de engaño intencional: falsas promesas, información comercial inventada, desvío de fondos o un patrón de cobros por trabajos que nunca se realizan.
Los expedientes consultados no permiten establecer cuántas denuncias específicamente relacionadas con cercas o concreto se han presentado en Seagoville y Crandall, ni calcular las recuperaciones de sus residentes.
¿Alguien recupera realmente su dinero?
Sí, aunque no todos los casos terminan igual.
El Departamento de Licencias y Regulación de Texas informó que, durante el año fiscal 2025, sus procedimientos de cumplimiento produjeron reembolsos efectivamente pagados por:
- $32,821.60 en servicios de aire acondicionado y refrigeración.
- $23,547.72 en trabajos eléctricos.
Estas recuperaciones correspondieron a trabajos realizados fuera de las normas aplicables; no representan restituciones por los casos de contratistas anteriormente mencionados.
Cómo reclamar si desaparece el contratista
Los propietarios afectados deben conservar contratos, mensajes, fotografías, recibos y comprobantes bancarios.
La Procuraduría General de Texas recibe denuncias por prácticas engañosas en el 800-621-0508. También ofrece un formulario de queja en español.
Para reclamaciones de hasta $20,000, los tribunales de justicia de paz pueden ofrecer una vía civil. Las cantidades mayores generalmente requieren otro tribunal.
Si la contratación se realizó mediante una venta a domicilio cubierta por la ley, puede existir un derecho de cancelación de tres días hábiles. En esas transacciones, los documentos de cancelación deben proporcionarse en el idioma utilizado principalmente durante la venta.
Los consumidores también deben verificar referencias, exigir contratos escritos y evitar pagar el precio completo antes de inspeccionar la obra.
La lección más costosa de estos expedientes es sencilla: ganar una demanda no significa recuperar el anticipo.
Para una familia que necesita reparar su techo, levantar una cerca o terminar su vivienda, esa diferencia puede representar años de ahorros perdidos.




